lunes, 22 de marzo de 2021

prácticas sociales huerteras

¿Podemos persistir en la comprensión de lo social sin tener en cuenta la condición ambiental?
 
Alvarado y Pineda


desde el 16 de enero, venimos materializando el proyecto de creación y criación prácticas sociales huerteras, un andar con pies en Tierra en contexto urbano, en Kitu[1], ecuador; junto a compañeras de la carrera trabajo social de la facultad de ciencias sociales y humanas de la universidad central del ecuador. Proyecto de creación, criación y socialización en colaboración con la vegetalidad, ejercido al hacer uso de Tierra Uvilla, espaciotiempo ocupado, ahora habitado, en la con-vivencia desde la cooperación, el apoyo mutuo, la solidaridad, la autogestión, el reciclaje, la reutilización, la reducción y la recuperación, en época pandémica. Andar hacia el bien común y el consumo de necesidades, antes que al bien privado y el consumo compulsivo.

 


 
durante diez encuentros-convivencias, la interrogante: ¿en qué consiste socializar por mediación de la vegetalidad? motivó a estar entre runakuna[2] desconocidxs, por medio del acto de presencia en lugar de la práctica de lo telemático. Esto fue posible en Tierra de todxs y de nadie, de nadie y de todxs, en interrelación vegetal-animal y haciendo votos de confianza en época de "miedo ambiente" -como diría Bauman- y relegamiento del cuerpo presente. Quizá, la/s respuesta/s a la permanente pregunta, pudiera/n estar en las acciones, dinámicas y ritmos experienciados:
 
 
manufacturar diarios de convivencia para registrar el proceso
 

 
madrugar para llegar a Tierra
 

 
 
observar y contemplar en el enseñaje
 

 
 
elaborar camas calientes para sembrar
 

 
 
sembrar, generalmente, semillas de ciclo corto
 


deshierbar "hierbas malas"

 
 
 preparar una lombricompostera casera
 
 
 
abonar la Tierra
 
 
 
cubrir con material marrón e hidratar a Tierra
 
 
 
trepar árboles con y sin ayuda
 

 
 
escuchar para hablar, hablar para escuchar
 

 
 
recopilar un básico boca-bulario huertero
 

 
 
construir macetas para interiores con material reciclado
  

 
cosechar aquello sembrado y criado
 

 
preparar vivientes vegetales
cosechadxs en el instante, recuperadxs y adquiridxs,
en fogón y al aire libre
 

 
 comer y hacer comunión en semanales pampamikuna[3]


 
irse para volver
 

 
 
registrar la vivencia de cada jornada en el diario de convivencia



Maristella Svampa al hablar de comunidades de asambleas de autoconvocados del Argentina decía que hay comunidades heredadas y hay comunidades adoptivas, ósea optadas. Yo opto por construir una comunidad y en un terreno baldío hacemos un huerto y creamos esos lazos, porque no hay nada más energizante que trabajar la Tierra aunque sea entre cuatro personas, y después de una jornada comer juntos y tomarse unas chelas o un pulque [...].
 
Rivera Cusicanqui
 
 


las prácticas sociales huerteras condicionaron el ambiente para la creación de una comunidad optada, integrada por jóvenes warmikuna[4], estudiantes universitarias de séptimo semestre, paralelo "A", de la universidad pública ecuatoriana más grande y antigua del país. También por runakuna autocovocadxs, comunidades e individualidades de diferentes procesos y espacios libertarios como El Mirlo Pardo, El Cuarzo Piso y la Comuna Insurgente, además de la Mutual Creativa "papelito no más es" (PN+E); organizaciones estructuradas por personas autodidactas, músicxs, un antropólogx, artistas plásticxs y visuales, un psicólogo, una química, una comunicadora y un abogado y sociólogo.


 
Dixi, Mirelys, Alexandra, Elizabeth, Paola, Janeth y Michelle llegaron libre y voluntariamente, después de que las prácticas de trabajo social de su carrera programas en el syllabus académico, se mantuvieran suspendidas por el nuevo orden, a causa de la pandemia de COVID-19. No practicar en el tejido social aquello estudiado durante seis semestres, más el hastío del estudio telemático, impulsó a las compañeras a materializar prácticas sociales huerteras. Salir del lugar-hogar a respirar, hacer acto de presencia en la vida e idear cómo reconfigurar el trabajo social en época postpandémica y en relación a la labor huertera, fueron sus principales motivaciones.
 


socializar por mediación de la vegetalidad en la urbe de Kitu en la actualidad, quizá, consiste 1) en pensar en conjunto en el contexto pandémico y postpandémico en el que estamos inmersxs y situadxs en espaciotiempo y circunstancias específicas; 2) en aprender a confiar en unx mismx, en la/el otrx y en el ambiente, a fin de superar el miedo paralizante; 3) en poner el cuerpo en la realidad y desligarse, un tanto, de lo virtual; 4) en darse cuenta que socializar, en cualquier ambiente y bajo cualquier circunstancia, parece tratarse de estar materialmente y experienciar la vida física y sensorialmente en lo real.
 
  

papelito no más es consideramos que desde el año 2020, se está replanteando la comprensión y la conceptualización de lo social y, más tarde que temprano, seguramente, llegaremos a la aceptación de que lo social, cuando mediado por lo telemático, se trata de otro asunto que hasta debería ser renombrado de otra manera, como "telesocialización", por ejemplo. Aun cuando lo social en lo virtual parece ser lo mismo que lo social en lo real, no es lo mismo, mucho menos igual.
 
 
 
prácticas sociales huerteras fue el accionar de jóvenes adultas por medio de prácticas tecnológicas ancestrales que, se quiera o no, en algo conllevan a una vida sencilla, a la vez, profunda. Fue sacar las manos y los pies de espejismos alienantes, que durante años nos han mantenido alejadxs de la vegetalidad, y volver a meternos en la Tierra para repensar las prácticas citadinas y la promoción de ideas alineadas, por ejemplo, a la idea máxima que considera que tener las manos de/con Tierra es sinónimo de suciedad. Fue encaminarse a un incipiente asilvestramiento humano y empatía por lo no-humano.
 

 
Para el cierre del proceso, viene Tierra Abierta: jornada agrocultural, donde exhibiremos seres de las huertas, dibujo, collage, video, talleres (realización de una mini lombricompostera y macetero para interiores), un foro de recuperación de alimentos y una gratiferia; este domingo 28 de marzo, desde las 10:00 hasta las 13:00, en Tierra Uvilla (OE 8 Eustorgio Salgado SN N19D y José Doroteo de Armero Quito, Ecuador)


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[1] Kitu: nombre ancestral de la geográfica y territorio denominado Quito. 
[2] Runakuna: personas en idioma Kichwa
[3] Pampamikuna: mesa común en idioma Kichwa.
[4] Warmikuna: mujeres en idioma Kichwa.


Lista de Referencia

Alvarado, Sara Victoria y Pineda Muñoz Jaime, 2014, El giro ambiental de las Ciencias Sociales. Nómadas (Col), núm. 14, octubre 2014, pp13-25. 

Rivera Cusicanqui, Silvia, 2015. Historia oral, investigación-acción y sociología de la imagen, min 31:40). https://www.youtube.com/watch?v=-1r66jBaulM
 

jueves, 18 de febrero de 2021

TierraR 3: semillar, sembrar, criar, cosechar: COMUNARSE


en co-labor con vadim, knu, hannah, satán, norma, catalina, karina, leo, porti, genka, arlen, robi, roberto, kuntur, tamara, ignis, amanda, marisa, gonzalo, cristina, sebastián y antonio, TierraR 3 fue accionado del 03 de octubre al 26 de diciembre de 2020, en las huertas "De arriba", "Espiral" y "Tzamba", ubicadas en "Tierra Uvilla", propiedad privada abandonada desde hace ocho años ocupada junto a "Casa Uvilla", espaciotiempo cultural, artístico y experimental abierto a la comunidad en quito, ecuador.
 
proyecto de creación y criación enfocado a la práctica de los sentidos de ocupar y común-unidad generados en la relación Tierra-Plantas-Animales (incluyendo lxs humanxs), para enriquecer y fomentar el bien ser de la Tierra que estuvo, está y estará en la base de la construcción civil. La consigna fue semillar, sembrar, criar, cosechar: COMUNARSE.




















 




previa invitación abierta, realizada semanalmente por FB, celebramos doce encuentros-convivencias entre personas amigas y (des)conocidas En cada fecha ritualizamos acciones básicas como observar el crecimiento de aquello sembrado, deshierbar plantas demasiado fuertes que impedian el desplegue de aquello sembrado; podar partes de plantas enfermas o deterioradas; e, hidratar la Tierra y los seres allí en residencia, cada tanto.
 
otros accionares, aunque ejercidos más pausadamente, fueron abonar la Tierra para sembrar; elaborar camas calientes (fosas en Tierra llenas de material orgánico y marrón recubiertas de Tierra); sembrar semillas de ciclo corto; implementar inmobiliario huertero; y, cosechar. Con alimentos cosechados insitu o adquiridos en otros espacios, la constante fue compartirlos en pampamikuna (olla comunitaria).
 
además, en cada ocasión hicimos pensando/sintiendo a partir de temáticas específicas, para:

1. afrontar la época pandémica por covid-19, por medio del acto de presencia y la creación y criación posibles en las prácticas huerteras.



2. sembrar maíz para cosechar en equinoccio de primavera.



3. energetizar el espaciotiempo compartido.



4. permanecer y persistir en Tierra tras los abatares del clima.



5. difundir la posibilidad de la vegetabilidad en la creación artística.



6. ejercer la práctica ancestral de la minka o minga.



7. conocer la utilidad espiritual y funcional de
un vegetal nativo
 


8. preparar dulce de Tzambx, una receta gastronómica local tradicional.



9. reforzar la noción de ocupación en Tierra de todxs y de nadie, Tierra de nadie y de todxs.


 
10. conversar y escuchar en la labor comunitaria.



11. alimentar a la Tierra.


 
12. medir el espaciotiempo 2021, según el movimiento lunar.